miércoles, 29 de septiembre de 2021

ESU Y ELLEGUA: LA DUALIDAD DE LA VIDA

Muchos Iguoros en la práctica cotidiana utilizan a este Orisha como mandadero, portero, mensajero, guía, e incluso como amuleto o resguardo contra los males que atañen cotidianamente al ser humano.

Primeramente es un deber criticar prácticas que poco a poco se han ido deformando, estableciendo costumbres como si fuesen leyes; y si en 1880 algún respetado Olorisa realizó una obra, por cualquier circunstancia hoy lo reproducimos a manera de Regla, que es lo mismo que decir “Ley”. El primer Orisa que se recibe en Nigeria es Orí y no Elleguá como se hace aquí en Cuba, debo aclarar que Elleguá en Nigeria no es conocido, solo las tribus Egbas, de donde este adquiere su nombre le rinden culto, para el resto Eshu adopta las mismas funciones y de ahí los grandes errores y mezclas que hacemos hoy en día en los Ilé de Osha.

Elleguá es mensajero de Oloddumare, no suyo, y esa práctica de castigarlo, tratarlo a veces un poco irreverente o peor aún, cometer el sacrilegio de asegurar que es un niñito que hace travesuras ha dado al traste con que ya ni se conozca quién es esta divinidad.

Puedo asegurar al lector que la mitad de las “frescuras”que tenemos hoy con nuestro Elleguá en África serían vistas como una indecencia o falta de respeto que traería consecuencias catastróficas para toda la población. Elleguá es temido y venerado muy escrupulosamente por los yorubas.

Ahora bien, Elleguá no es un niño, sino que actúa como uno, explicandonos los avatares de la vida; en un momento hay risa y luego llanto, hoy puede haber un real y mañana no haber nada... Simula pues, un carácter voluble que en el fondo no es más que eso, un juego existencial, el destino que juega con los caminos trazados por el hombre. Los iguoros hoy en día, debido al desconocimiento ponen en su vasija juguetes, tabaco y otras tantas cosas que ni vale la pensa mencionar; siendo esto realmente un despropósito, pues Elleguá no juega con los artefactos, sino que él con quien verdaderamente juega es con usted y con su destino.

Los Orisas, a ninguno, se les debe ofrecer humo de ninguna índole, pero en Cuba por nuestra mezcla de tradiciones con los aborígenes comenzamos a hacerlo igual que ellos a sus espíritus de la naturaleza, pero allá, en el África, de donde viene nuestra religión esto es tabú para todas las deidades, y qué decir del Palo, donde sí se utiliza el humo; es decir, mezclamos santo-palo-ifá-espiritismo y hasta budismo.

El aguardiente (otí), sí debe ser ofrendado a Elleguá y no solo a este, sino a todas las divinidades del panteón Yoruba menos a Obbatalá, porque todas las deidades al venir a la tierra hicieron Ebbó con aguardiente para espantar el ossobbo y la presencia de Abbita y Alosi. Si usted es iguoro ha de entender entonces por qué lavamos los dilogunes en otí antes de arrojarlos en el suelo y ver qué letra trajo ese Orisa.

Elleguá posee dos significados lingüísticos, el primero deviene de los Egbas llamándolo Ilegba Ilé (Casa) y Egba (Región Nigeriana Egbaddó), por tanto para este grupo étnico sería “El protector de los Egbas”, en tanto que para los Oyó y otros sería Ilé (Casa) y Guá o Wá (Estar, habitar) y por tanto para ellos es “El que habita en la casa”. Existe un Orisha llamado Olarosa que antes de la llegada de Elleguá a Cuba era quien se ocupaba de el resguardo de la casa y se representaba como una cimitarra vestida de caurís que se colocaba tras la puerta de la casa.

Eshu por su parte es el principio existencial de todo, él fue el primero que bajó y penetró a todos los demás Orishas, excepto a Orishanlá y Naná Burukú. Habita en todo lo que existe y es por esto que cada Orisha tiene su propio Eshu. Cuando usted comete una falta con un Orisha no es el orisha quien trae el “castigo”sino el Eshu de esta deidad, porque él tiene el poder para ello, y es por esto que siempre digo que los Orishas no castigan, pero sus Eshus sí.

En Cuba Eshu solo lo entregan los Babalawos y por eso es que no posee diloggún, porque el todo de este mundo no tiene boca, él es la extensión de la tierra, su equilibrio y habita en todo. Elleguá por poder de Olofin asume el mismo papel que Eshu, pero sí habla por un diloggún de veintiún caurís y es con ese dilogún con el que se hace registro (ossoddé). No cabe duda que siendo la máxima divinidad en Osha, Eshu, haya penetrado no en una parte, sino en un todo a Elleguá. Digamos que el vínculo más cercano que tiene Eshu para su relación con el hombre es Elleguá; y esto adquiere un carácter aún más fuerte cuando vemos que Eshu es: pobreza, guerra, enfermedad y muerte, mientras que Elleguá es: vida, salud, prosperidad y paz; para que el mundo sea mundo debe haber un perfecto equilibrio entre estas dos energias, como el Ying y el Yang. Para que haya vida tiene que haber muerte, usted nace (Elleguá) y muere (Eshu), hoy usted tiene dinero y mañana no.

Elleguá es dueño absoluto de todos los caminos que conducen a la positividad, Eshu es todo lo contrario y es por ello que no se pueden separar estas dos fuerzas. Elleguá no tiene caminos, él es uno solo, pero Eshu sí posee muchos avatares que adopta Elleguá.

Muchos Ilé Osha no sacan camino de Elleguá y esto no está del todo mal, pues Elleguá como ya expliqué es uno solo, otras casas sin embargo sí hacen esto basados en esa indisoluble unión de lo positivo y lo negativo. Muchos Iguoros no cargan Elleguá Cabecero porque Eshu es (creación) y Elleguá no; es decir, Eshu lleva los elementos naturales que nos rodea, y Elleguá no, es Osha y por tanto se representa igual que cualquier otro (otá y dilogún) solamente.

Debo aclarar que cualquier iguoro, sea mujer u hombre puede entregar Elleguá a cualquier persona mediante los ritos que ya son conocidos en cada Ilé Osha, desde una simple otá, hasta un amasijo de cemento o agborán tallado. ¿Dónde entra el conflicto? En que usted como Olorisa debe saber que entregar un Osha lleva el lavatorio de sus dilogunes, por tanto, sea que usted lo haga de amasijo u otá simple, en el ceremonial hay que lavar su juego de 21 caurís, sin importar los igbos (cascarilla, caracol ayé, otá, elerí agborán, ayo etc..) Porque usted no entrega Yemayá, ni ningún otro Orisha sin Dilogún, y es por ello que se ha creado una guerra entre los Olorisas y los Babalawos, pues con razón estos nos dicen que los Iguoros están entregando Eshu; esto se resume en que usted ha de buscar a Elleguá primero, preguntarle sus cargas y luego lavarle su dilogún, y esto se hace Igual con los demás guerreros.

Usted tiene un ahijado y le va a dar guerreros, pues lo mejor es entregarlos a la forma que Osha lo exije, con su dilogún. Yo entiendo que esto no se hace casi nunca pues la otá es Osha y allá en Nigeria no todas las deidades llevan otá y dilogún, pero si nos regimos al sistema afrocubano sí son elementos necesarios para que eso que usted entrega converse, de consejo y sobre todo nazca.

Otro elemento que debo destacar es el de las competencias de un Olúo a la hora de consagrar Elleguá como Orisha Alagbatori. Eshu es una deidad que el único que la pudo dominar fue Orunmila y sus hijos, no porque Orunmila sea el Superman de Osha, sino porque Eshu habla en los 256 oddun del Sistema de Ifá y en cada uno hay un patakí diferente sobre Eshu que solo ellos conocen. Repito una vez más que entre Elleguá y Eshu hay una relación muy estrecha y por ello es que Olorisas y Olúos deben trabajar juntos para asegurar que tanto Elleguá como Eshu se hagan presentes sin mayores consecuencias. El sacrificio de la Jutía es uno de ellos, en África la sacrifican los iguoros, pero la jutía tiene un pacto muy estrecho con Ikú; es decir, ella llama a la muerte cuando a ella la van a sacrificar, ¿quién puede matarla?, pues Olúo Popó que quiere decir “el que salió de entre los muertos”, y ese es Orunmila y sus hijos, que pasan por ceremoniales que los hace “muertos”vivientes por decirlo de alguna forma, por ello al sacrificar a la jutía con los cantos y rezos que estos utilizan Ikú vendrá, preguntará a la jutía quién la sacrificó y esta culpará a Orunmila, Ikú no podrá hacer nada contra él porque no lo puede matar, se retirará del sitio y todos estaremos en paz. Existen otras ceremonias en las que la presencia de un Olúo es necesaria, pero eso siempre ha sido valorado por los Oloshas e Iyaloshas; lo que yo puedo decir es que levantar a un Olúo para que nos ayude no es un acto de sumisión ni de incapacidad, sino es la garantía de que nosotros mismos estaremos a buen resguardo. No quiero con esto decir que Olúo es Olofin ni mucho menos, sino que el saber está repartido y trabajar armoniosamente es la base de esta religión que se está perdiendo.

Debo, y es mi deber explicarle a los iguoros que si usted llevó al santo su Eshu de Ifá este no va a ir a la lerí y por tanto es que le colocamos una otá, esa otá es Elleguá no es un “matari de palo ni nada de eso”,esa piedrita es la que va junto con los 21 dilogún a la lerí. Si a usted no le ponen eso en la lerí USTED NO LE PUEDE HACER ELLEGUÁ A NADIE porque Eshu vive en la nuca y Elleguá en la cabeza y usted no está capacitado para hacer en lerí de nadie los Orishas que previamente no estuvieron en la suya como padrino. Un ejemplo de que Oshún no hace Shangó es esta regla, si Oshún no estuvo en su lerí como omó Shangó que usted es, entonces no puede ponerla en la cabeza de nadie, porque a usted se la pusieron en el hombro ¿cómo puede entonces usted ponerla en lerí de un ahijado?.

Con Oggún sucede otro tanto, si este Orisha no fue a su lerí; no entró con él, pues entonces usted no puede hacerle Oggún a nadie, y otra cosa, aunque le laven el famoso cuchillito usted no puede matar porque Oggún al estar en su lerí lo inició en su culto; usted está iniciado en todos los Orishas que fueron a su lerí, entonces lo que usted recibe posterior a eso no es más que Osha Addimú, aunque lo reciba con cuatro patas, y se llama addimú porque no fue a su cabeza. Así que antes de hacerle Osha a su ahijado tenga presente, que entre con lo que debe entrar para que luego no hayan problemas.

Ahora vamos a explicar algunas cosas más profundas de Elleguá sin caer en generalidades.

CEREMONIAS DE ELLEGUÁ:

A Elleguá se le hacen dos tronos y esto es porque cuando Obbalufón fue a raspar a los Orishas tuvo un inconveniente cuando le tocó a Elleguá, dejó cuidando el templo a Ayagguna, quien le dijo a Elleguá que se sentara para rasparlo, diciendo Elleguá que quien raspaba era Obbalufón y que él lo iba a esperar para que lo raspara. Ayagguna con su carácter fuerte y discutidor botó a Elleguá del templo y le dijo que no volviera más. Elleguá se sentó en una piedra en el bosque, triste por la actitud que para con él había tenido Ayagguna. No pasó mucho tiempo y Obbalufón regresaba, topándose con Elleguá quien le explicó lo sucedido, Obbalufón reprendió a Ayagguna retirándole la navaja y convidando a Elleguá a que regresara al templo para su consagración, negándose este y reclamando que como a él lo habían botado a la calle ahora tendrían que ir allí mismo, donde estaba sentado a rasparlo... Así se hizo y como mismo rasparon a Elleguá se procedió con Oggún y Oshosi, ya que estos se solidarizaron con Elleguá como una muestra más de la unión de estos Orishas.

El pilón de Elleguá consiste en una piedra grande que se lava con omiero del orisha y se le da un pollo, todo esto se hace en el patio donde se va a coronar Osha.

La búsqueda de la otá de Elleguá en el monte debe hacerla la Oyugbona con el ahijado, tratado avalado en el referido patakí que contamos anteriormente. La Oyugbona debe llevar caramelos, miel, aguardiente y tabaco, que ya dijimos que allá en Nigeria no se usa, pero aquí por modernismos y prestamismos culturales sí. La Oyugbona soltará caramelos, ron y aguardiente entrando al monte y mientras dure el recorrido se le dirá al ahijado que busque una otá. Cuando se encuentra esta otá se le da obbi para averiguar si es Elleguá y si quiere ir con su hijo; si dice que sí se le da otí, oñí, caramelos y tabaco, tres kilos y un pollo. Durante toda la ceremonia se debe sonar un silbato para llamar a Elleguá.

Ya con ese Elleguá según la casa se le lleva al Olúo para que le ponga una carga elemental, al igual que la madrina y Oyugbona pondrán la suya y permanece con el Olúo hasta el día del río.

En la ceremonia del río lo primero es esconder a Elleguá y decir al ahijado que la busque mientras se le da chucho (los omó Obbatalá no pueden dar con chucho). Una vez que se encuentre la otá se deja de dar chucho y estos se colocan sobre el Elleguá dándole una jutía y dos pollos en el sitio. Tanto el pollo como la jutía se evisceran y se llevan para la casa para ahumarlos y ponerlos en el trono.

De regreso a la casa hay que darle a ese Elleguá un pollo en las cuatro esquinas donde se realizará el kariosha y tres gio gio en Shilekún Ilé del templo. Al iyawó se le ruega la lerí la noche antes conforme a lo establecido, hay quien da palomas (porque Osha aún no está en Lerí) y otros dan dos pollos porque consideran que si Orí aceptó que Elleguá esté allí sobre ella, es porque considera que todo lo que come Eleguá le hará bien, por tanto asume la etú y la eyelé como tabú.

En la mañana el Iyawó da su primera salida a la calle a repartir otí, ashá y golosinas, vestido con las ropas que trajo del río (no de saco). Al llegar a la casa se le da chucho nuevamente hasta que llegue a manos de su Oyugbona que lo espera con la sábana abierta. Es conveniente que corra para que no lo alcance el chucho nuevamente. Una vez que la Oyugbona le arroja la sábana blanca ya no se da más chucho.

El resto de la ceremonia se desarrolla en el patio y la vestimenta del Iyawó depende de la casa; lo mismo de blanco que de saco y mariwó.

CARGA DE LOS 7 GÜIROS:

- Ekú, eyá y awaddó guamá.

- Siete ataré guma.

- Caramelos.

- Poquito del ashé lerí.

- Pintura de ozun.

- Lerí de omoroddié hecha afoché.

- 1 pluma de loro. 

- 1otádundunyunafunfun.

- Asho timbelaye.

- Epó, efún, otí, otí kana.

Todo esto se sella y se le colocan tres dilogunes y veven siempre con Elleguá, esto se debe hacer la noche antes de la consagración.

IGBA ASIA KEFÚN:

A esta Orisha casi nadie la conoce, pero si usted se fija, hay casas que a Elleguá en lugar de colocarle sombrero le colocan un gorro; ese forro, que hoy está deformado era la representación de Igba Asia Kefún, que es la hermana que ayudó a Elleguá a ser rey acabando con sus enemigos.

Lleva una otá blanca que vive en una sopera de igual color, una mano de diloggún, un garabato forrado de blanco y negro, una muñequita de madera o metal, un gorro blanco del tamaño de la cabeza de la persona del que penden 8 hilos negros a forma de trenza con 8 caracoles cada uno. El gorro igualmente se decora con caracoles. Este gorro lleva en la parte superior por dentro un doble forro que se carga con todo lo mismo del Ashé lerí de Elleguá. Come Eyelé y Etú porque estos fueron los Obbá que quisieron quitarle la corona a Elleguá, ella los venció y estos le tuvieron que dar corona. Come de la cabeza de la persona menos los animales antes referidos que se les da de forma directa. Su diloggún puede hablar o no y según algunos iguoros antes se coronaba directa.

Contacto: gabyrichin@gmail.com